RORAIMA TEPUY

La Ciudad de Los Cristales

A este magnífico coloso también se le conoce como La Montaña Azul, una mole natural rodeada de misterio que se alza sobre 2810 msnm al sur del país, en las inmediaciones del Parque Nacional Canaima, donde establece frontera entre Guyana, Brasil y Venezuela.

Destino Roraima Tepuy, La Ciudad de Los Cristales | Portal de Turismo de Venezuela
Turismo Venezuela Adriana Boccalon Varios
Texto de: TurismoVenezuela.info Redactado por la Licenciada Adriana Boccalon
Calificación: 98 de 100 basado en 75 valoraciones de los usuarios

Introducción

«No hay camino que no se acabe, si no se le opone la pereza» Miguel de Cervantes

A este magnífico coloso también se le conoce como La Montaña Azul, una mole natural rodeada de misterio que se alza sobre 2810 msnm al sur del país, en las inmediaciones del Parque Nacional Canaima, donde establece frontera entre Guyana, Brasil y Venezuela.

Es un destino muy valorado por mochileros que se aventuran a llegar a la cima de uno de los enclaves más energéticos del planeta Tierra. Pues, según cuenta la leyenda indígena, en sus entrañas habita la Ciudad Perdida. Allí, en secreto, en planos etéreos, en la esencia de la montaña, hay sutiles entidades inmortales que coexisten con el visitante de ocasión.

Pero, más allá de la creencia esotérica que interpreta la magia de tan espléndido escenario, su flora exótica, única en aquel paraíso; las rocas talladas al antojo de la milenaria erosión, los pozos de agua cristalina, purísima, y la desordenada alfombra de cuarzos en racimos que definen la Ciudad de Los Cristales, hacen de Roraima Tepuy uno de los mejores espacios naturales para conectar en positivo cuerpo, espíritu y alma.

Roraima Tepuy, ubicado al sur de Venezuela
Promociones Turismo Venezuela

Imprescindibles para la aventura

Quizás esta lista luzca breve, pero son las condiciones mínimas para que un viajero cumpla su propósito sin contratiempos.

• Tener suficiente espíritu aventurero. Estar preparado para dormir en carpa, levantarse muy temprano, bañarse en pozos de agua helada, comer comida de campamento, y soportar sol y lluvia sin quejas, entre otras condiciones por el estilo.

• Estar físicamente entrenado para hacer largas caminatas con subidas y bajadas en terrenos irregulares, a veces resbaladizos, paso de ríos, pozos y riachuelos.

• Y, como no se sube a la montaña solo por cuenta propia, la generosidad con el resto de los aventureros de turno es un valor imprescindible para sumar esplendor a una vivencia tan especial.

Detalles de un itinerario regular

Si bien es cierto que hay excursionistas élite que hacen el trayecto ida y vuelta en dos o tres días, para disfrutar intensamente de la aventura Roraima Tepuy vale la pena disponer de una semana de vacaciones. Algunos viajeros experimentados eligen hacer la excursión por cuenta propia, contratando directamente los servicios de guías nativos en la comunidad indígena. Sin embargo, hay paquetes muy atractivos que ofrecen las operadoras turísticas especializadas en este tipo de expedición. Echemos un vistazo del itinerario más trajinado.

San Francisco de Yuruaní o Kumarakapay siempre será el punto de partida en la Gran Sabana, desde donde se puede observar a la distancia y si el cielo está despejado, la magnitud del coloso que encierra la Ciudad Perdida de la leyenda Pemón. En esta comunidad indígena hay posadas, restaurantes y venta de artesanía. De allí en adelante, la aventura es solo una mezcla entre resistencia, adrenalina, fascinación y mucha Naturaleza.

Desde Kumarakapay -que en lengua Pemón significa Valle de los Pájaros Cola de Tijera- se recorren unos 25 kilómetros en vehículo rústico hasta la comunidad de Paraitepuy. Viajando por cuenta propia o con operador turístico, se puede contratar, adicional al guía experto que es norma sin discusión, el servicio de un porteador que llevará sobre sus espaldas el peso de carpas, mochilas y comida. El peso de la carga se negocia. ¡Estos indígenas están acostumbrados y cobran lo justo por prestar tan valorado servicio!

Desde allí se inicia una caminata de alrededor de 4 horas entre subidas y bajadas hasta el campamento río Tëk. Usualmente es lugar de pernocta. Sin embargo, hay excursionistas que se animan a seguir adelante hasta la base del Roraima Tepuy para levantar allí su tienda de campaña. Todo depende de ánimo, entrenamiento y nivel de resistencia física del grupo, pues son mínimo otras 5 o 6 horas de caminata. Pero, como la subida a la montaña no es una competencia, vale la pena dejar el campamento base, también conocido como El Hotel, para el día siguiente.

¡Cada amanecer en Roraima Tepuy es un renacer a la vida! Quien hizo pernocta en río Tëk debe recoger tempranito en la mañana para subir hasta las formaciones rocosas en forma de cavernas conocidas como El Hotel, donde se establece entonces el campamento base. Desde allí se reanudan las caminatas de exploración hasta alcanzar la cumbre a través de La Rampa, una ruta que no solo presenta gradas asimétricas, como colocadas al azar, sino paredes casi verticales difíciles de escalar. Pero en la cima no hay obstáculo que empañe el esplendor de un escenario de ensueño que, entre inmensidad y desolación, potencia en cualquier ser humano un profundo sentimiento de vulnerabilidad.

En la cima de roraima tepuy

En la cima de roraima tepuy

El llamado Punto Triple es un imperdible en la cima del coloso. Es justamente donde se alza el hito fronterizo entre Brasil, Guyana y Venezuela. Es un viaje sin pasaporte más allá de nuestras fronteras. Vale la pena destacar que aun cuando esta montaña sagrada es territorio compartido con otros dos países, Venezuela tiene 85% de esta maravilla natural. Es, además, uno de los sitios más fotografiados por los viajeros.

Arriba, en lo más alto de Roraima Tepuy, hay muchos lugares de interés, además de un quieto escenario que llama a la meditación y a la reflexión. La Cueva del Indio, por ejemplo, es ideal para montar campamento de pernocta en la cima del coloso. También vale La Fosa, El Abismo, y La Ventana para recoger memorias fotográficas durante la estadía, antes de iniciar el descenso pasando por Los Jacuzzis, donde un baño de inmersión es tan reconfortante como inolvidable.

Toque de magia: la leyenda del Tewasen

Como en la cima de Roraima tepuy también se vale recordar aquellas creencias ancestrales que dejaron huella en el nativo de hoy, vale la pena apuntar que el piquito que se observa al extremo derecho de coloso visto desde la distancia, por supuesto, son los vestigios del antiquísimo Árbol de la Vida.

Cuenta la leyenda Pemón que Macunaima, héroe mítico que se debatía entre el bien y el mal, sabía que sus hermanos estaban hambrientos porque habían mermado los frutos de la selva. Lo que no comprendía era por qué Akury, el menor de la familia, seguía tan vigoroso. Curioso, una noche esperó que este se durmiera para revisarle la boca, donde encontró un grano de maíz atrapado entre sus dientes.

Sigiloso, al amanecer siguió al pequeño nativo sabiendo que lo llevaría a la fuente del alimento. En efecto, Akury llegó hasta un árbol enorme donde se sentó a comer los frutos que habían amanecido en el suelo. Había abundancia, sin embargo, Macunaima pensó que lo mejor era bajar todos los frutos para llevarle alimento a sus hermanos. Akury se opuso, pelearon a muerte, pero Macunaima utilizó sus poderes mágicos y el árbol cedió, para siempre, sin remedio.

Pues, la frondosa copa del gran Árbol de la Vida, del cual el Roraima Tepuy es apenas parte del gigantesco tronco, cayó hacia el este explicando por qué en Guyana hay selva y del lado venezolano solo una Gran Sabana.

Hora de iniciar el descenso

Para regresar al punto de partida se transita en reversa la misma ruta que lleva a la cima de Roraima Tepuy. Desde El Hotel o campamento base se desciende al campamento río Tëk donde se hace pernocta y, tras un amanecer seguido de un buen desayuno, se inicia la caminata hasta Paraitepuy. La ruta a San Francisco de Yuruaní se hace en vehículo rústico. Por los servicios que ofrece la comunidad indígena Pemón, el viajero se siente, entonces, de vuelta a la civilización. Desde allí solo resta transitar la Troncal 10 para regresar a Puerto Ordaz y, desde ese punto enfilar hacia el destino final.

Qué empacar en la mochila

A la hora de empacar la mochila para Roraima Tepuy no valen los “por si acaso”, pues en este caso aplica menos es más, es decir, solo lo necesario para que nada sobre y nada falte. Ideal una mochila con capacidad para 35 litros o más.

• Cédula, pasaporte y dinero en efectivo dentro de una bolsita impermeable.

• Traje de baño, toalla de microfibra, pantalones y franelas de secado rápido, mono grueso para dormir, medias de lana, muda de ropa interior por día, chaqueta liviana pero resistente al frío, impermeable, gorra, sandalias de goma y botas para caminata.

• Artículos de aseo personal en mini envases, jabón azul, protector solar, repelente contra insectos, medicinas personales, y bolsas para ropa sucia, basura y desechos biológicos.

• Linterna de cabeza, termo para agua, filmadora, cámara fotográfica con suficiente memoria, batería inalámbrica y otros dispositivos electrónicos que el viajero considere necesario para captar los mejores momentos de su aventura.

Cuando los excursionistas deciden ir por cuenta propia sin contratar los servicios de una operadora turística, deberán agregar a la lista de imprescindibles en la mochila, comida e implementos de cocina, carpa, sleeping bag, aislante térmico y cajita de primeros auxilios.

Cómo llegar al Roraima Tepuy

El punto de referencia para llegar hasta San Francisco de Yuruaní será Puerto Ordaz, Ciudad Guayana, estado Bolívar. Entre ambas poblaciones hay 522 kilómetros que se recorren por la Troncal 10 pasando por Upata, Guasipati, El Callao, Tumeremo, Las Claritas y Luepa hasta llegar a destino.

• Vía aérea

En vuelo comercial o avioneta privada aterrizando en el Aeropuerto Internacional Manuel Carlos Piar, en Puerto Ordaz, Ciudad Guayana, estado Bolívar.

• Vía terrestre

• Desde Caracas hasta Puerto Ordaz son 671 kilómetros tomando la autopista Valle – Coche o Troncal 9, luego la carretera 16 vía Palital - La Viuda hasta empalmar con la Troncal 19 que conduce a Ciudad Guayana.

• Desde Mérida hasta Puerto Ordaz son 1147 kilómetros por la vía más corta, tomando la carretera Trasandina o Troncal 7 hasta la autopista Gral. José Antonio Páez o Troncal 5, luego la vía Palital - La Viuda hasta empalmar con la Troncal 19 que conduce a Ciudad Guayana.

• Desde Cumaná a Puerto Ordaz son 462 kilómetros desde la autopista Antonio José de Sucre o Troncal 9, luego la vía Palital - La Viuda hasta empalmar con la Troncal 19 que conduce a Ciudad Guayana.

Entre mitos e historias

10 Cosas que probablemente no sabías del Roraima

1. En la cima del Roraima no se debe gritar, porque esto agita a las nubes y la lluvia no tarda en caer. Este mito se toma muy en serio, y cuando alguna persona alza la voz, alguno de los porteadores (personas que cargan el equipaje) de la zona le pedirá que no gritar

2. En la pared del tepuy existe un portal de energía que permitiría a ciertos mortales de corazón noble, tener contacto con avanzados seres de otros mundos. Se tiene noticia de turistas que lograron atravesar el portal gracias a poseer buenas intenciones. Se dice que, en el pasado, un guía intentó hablar con aquellos seres por ambición, y no se volvió a saber nada de él.

3. Existen numerosas historias de las apariciones de duendes que pueden ser vistos en los alrededores del Roraima.

4. No es una curiosidad, pero muchas personas han visto objetos extraños en las cercanías del lugar e incluso, muchos aseguran haber visto luces con la típica forma de platillos voladores.

5. Cuando la neblina no oculta el cielo, se puede ver un manto infinito de estrellas que se esparcen en lo inagotable. En este escenario, se suelen ver estrellas fugaces y satélites que siguen una trayectoria horizontal.

6. Hay eventos que no son fáciles de explicar, como por ejemplo, la repentina aparición de una luz en el espacio, que luego desaparece y reaparece constantemente, sin dirección alguna.

7. Otras personas han reportado la aparición de “grandes lunas” que se enfrentan en el cielo nocturno.

8. El kukenán Tepuy, también llamado “Monte de la Muerte”, que se puede apreciar a la izquierda del Roraima, es una meseta que, cuenta la leyenda, fue utilizada hace mucho tiempo por un cacique que a manera de sacrificio, se lanzó al vacío desde la cima.

9. Como es de costumbre en la población indígena, se le debe pedir permiso a la madre naturaleza antes de subir al Roraima. Una sencilla oración será suficiente para que el aventurero exprese su respeto.

10. Al Roraima también se le conoce como “La Madre de Todas las Aguas”, por ser donde se originan varios ríos importantes, entre ellos el Esequibo, que vierten sus aguas hacia el río Arabopó, afluente del Kukenan, y que a su vez alimenta el río Orinoco.

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