Estado Guárico, Capital San Juan de Los Morros

Puerta abierta a los llanos centrales

Sobre la geografía de uno de los estados más extensos del país contrastan hermosas serranías con ríos y manantiales que bañan con sus aguas llanuras y sabanas, que enmarcan un territorio repleto de costumbres ancestrales, historias y leyendas urbanas

Estado Guárico, Capital San Juan de Los Morros | Turismo en Venezuela
Turismo Venezuela Adriana Boccalon Varios

Introducción

Escribidor de la cotidianidad, cantor de las llanuras. Varón guariqueño amante del campo que entusiasmó sus días enteros hasta cobijarlo bajo sus cimientos, cuando el destino puso fin a su tránsito terrenal en diciembre de 2010. Ángel Ávila, hijo de Las Mercedes del Llano, su mejor romancero, un libro abierto a la llanura, como le dicen otros virtuosos de versos recitados, de poesía cantada. A su poema «Si muero en tierras lejanas» pertenece la estrofa que abre este capítulo dedicado al estado Guárico, puerta de entrada a los llanos centrales del país que limita al norte con Carabobo, Aragua y Miranda, al sur con Bolívar y Apure, al este con Anzoátegui, y al oeste con los estados Barinas y Cojedes.

Los cronistas dicen que Guárico significa «cacique» en lengua indígena Caribe. Su capital es San Juan de Los Morros, aunque su ciudad más poblada es Calabozo. Valle de La Pascua, Altagracia de Orituco, Zaraza, El Sombrero y Ortiz son centros poblados que también destacan sobre este territorio de 15 municipios y 39 parroquias. Es uno de los estados más extensos del país. Sobre una superficie de casi 65.000 km² contrastan morros y montañas con llanos y sabanas abonadas por aguas de muchos ríos como el Guárico, Unare, Quebrada Honda, Tamanaco, Orituco, Tiznados, Ipire, Apure y Apurito, Espino, Macaira, Manapire, Memo y Zuata, entre otros de más discreto caudal.

 
Capital San Juan de Los Morros

Colón: Un Antes y Un Después

Las memorias arqueológicas de la época precolombina evidencian que caribes, tamanacos, palenques, cumanagotos, guamos y otomacos fueron grupos aborígenes que habitaron territorio guariqueño antes de la llegada de los colonos al Nuevo Mundo. La conquista de los llanos centrales no fue tarea fácil para los emisarios de la corona española. Cuentan las crónicas que aun cuando otomacos y caribes vivían enfrentados a muerte defendiendo las parcelas que ocupaban sus familias, el cacique Chiparara logró conciliar a los nativos para enfrentar a los colonizadores que pretendían establecerse en tierras ajenas.

Este jefe indígena que pasó a la historia consideraba que los hispánicos eran unos «bellacos y mentirosos que atacaban los hatos en busca de carne y de caballos, con la esperanza de que los blancos huyeran y los dejaran en posesión de sus antiguas tierras». Así fue como la resistencia indígena dilató el propósito del conquistador de tierras guariqueñas hasta poco después del año 1650, cuando los aborígenes que sobrevivieron a las armas mortales del colonizador, ya vencidos y agotados, terminaron por abandonar la causa.

El proceso de colonización del actual territorio guariqueño, que entonces pertenecía a la antigua Provincia de Caracas, comenzó a consolidarse en 1645 cuando Miguel de Urbés fundó Zaraza como San Miguel de la Nueva Tarragona del Batey. Luego, en 1676, misioneros vascos pusieron la primera piedra en Altagracia de Orituco. En el poblado de la Inmaculada Concepción de Nuestra Señora de El Sombrero, fundado en 1720, se encontró la primera partida de nacimiento guariqueña fechada el 17 de febrero de 1729 y firmada por el párroco Manuel Gabriel de Villalobos.

Calabozo se levantó como centro poblado en 1724 y cuatro años más tarde se estableció Chaguaramas sobre un asentamiento cumanagoto. Fray Anselmo Isidro de Ardales fundó Tucupido en 1760 para evangelizar a sus nativos. San Juan de Los Morros, donde se erigió en 1675 un templo en homenaje a San Juan Bautista, echó raíces hacia 1780. Vale la pena mencionar a Ortiz no solo porque inspiró las «Casas Muertas» de Miguel Otero Silva, sino porque su desarrollo sostenido a partir de 1664 lo llevó a convertirse en capital del estado Guárico entre 1876 y 1888, privilegio que perdió por los embates de una epidemia de paludismo.

 

Lucha Independentista

La historia destaca tres encuentros bélicos en el campo de batalla de La Puerta. El primero fue en febrero de 1814 cuando José Tomás Boves venció al patriota Vicente Campo Elías. El segundo, cuatro meses después cuando las tropas españolas de Boves vencieron al ejército patriota de Simón Bolívar y Santiago Mariño. Y, el tercero, en marzo de 1818, cuando las fuerzas realistas de Pablo Morillo vencieron al ejército de Simón Bolívar. Pero los realistas no siempre obtuvieron la victoria. En agosto de 1816 los republicanos liderados por Gregor MacGregor vencieron a los realistas en Quebrada Honda, y el 12 de febrero de 1818 las tropas de José Antonio Páez dominaron a las fuerzas realistas del mariscal Pablo Morillo.

Guárico también fue campo de batalla después de la declaración de la independencia. En 1846 tuvo lugar la insurrección de trabajadores del campo que protestaron por la aguda crisis económica y reclamaron que el poder político estuviera en manos de una élite que no respondía a intereses populistas. La protesta duró hasta 1847. Un año después se creó la provincia de Guárico que pasó a formar parte de las 21 provincias de Venezuela en 1856. En 1864 pasó a ser entidad autónoma de los Estados Unidos de Venezuela, en 1879 formó parte del Gran Estado Miranda y en 1898 recuperó su condición de estado independiente hasta la fecha.

Patrimonio Histórico & Cultural

Si de turismo religioso se trata, Guárico es un estado muy interesante. Todas las iglesias y capillas antiguas que, terminadas o no, existiesen para 1830 cuando se constituyó la República de Venezuela, fueron decretadas Monumento Histórico Nacional el 2 de agosto de 1960. Además de la edificación, la declaración oficial incluye campanas, altares, púlpitos, pilas bautismales, joyas, obras de arte colonial y demás artilugios del recinto en cuestión. A continuación, algunos ejemplos.

Catedral Metropolitana de Calabozo

Calabozo, fundada en 1724, fue capital del estado Guárico hasta 1934. Por eso, allí se mantienen en pie edificaciones tan antiguas como la Iglesia catedral construida entre 1754 y 1790, considerada la mejor muestra de la arquitectura barroca religiosa en Venezuela.

Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes

Ubicada también en el centro histórico de Calabozo, la construcción de esta edificación, de estilo colonial, carácter barroco y pinceladas del neoclásico, data del siglo XVIII.

Iglesia Nuestra Señora de El Carmen

Aunque la construcción de este templo data de 1835, era republicana, está ubicado en la plaza de Los Obispos, en la «Zona de Valor Histórico» de Calabozo, declarada así en 1979.

Templo San Juan Bautista

Este santuario está frente a la plaza Bolívar de San Juan de Los Morros. Sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX, y aunque ha sido remodelado, conserva piezas de arte colonial y líneas arquitectónicas del neoclásico.

Catedral Nuestra Señora de Altagracia

Los feligreses de otras épocas rendían culto religioso en una capilla colonial edificada en 1709, sustituida en 1777 por un templo más sólido que fue derribado por deterioro en 1882, para edificar sobre sus cimientos este santuario ubicado en Altagracia de Orituco.

Iglesia San Rafael de Orituco

El inicio de su construcción data de 1783, y aun cuando ha sido intervenida para obras de mantenimiento estructural, su original estilo neoclásico permanece intacto. Los restos mortales del coronel José María Zamora, hijo de Valle de la Pascua fallecido en 1864, reposan en este templo.

Iglesia Santa Catalina de Siena

Es uno de los templos más antiguos del estado Guárico, una joya de la arquitectura colonial que implora por mantenimiento estructural. Sin registro que indique fecha precisa de edificación, está en el casco central de Parapara, pueblo cuya fundación data de 1694.

Iglesia San Francisco de Tiznados

Ubicada en el homónimo antiguo poblado, la construcción de este templo en ruinas data de 1720. Solo se mantiene en pie la fachada principal y las pilastras que sostenían las paredes que cedieron al transcurrir del tiempo.

Iglesia San Francisco Javier de Lezama

Edificado a partir del año 1777 en el pueblo homónimo fundado por el fraile franciscano Manuel de Alesón, en 1688, en este templo reposan los restos del general Hipólito Rondón, prócer de la independencia nacional.

Basílica Santa Rosa de Lima

Luce un acabado en obra limpia de ladrillos, aunque sus orígenes se remontan a la época colonial. Refieren los cronistas que la antigua termita de la población de Ortiz fue destruida por el terremoto de 1812, y que muchísimos años más tarde, sobre sus cimientos, se inició la construcción del nuevo templo que, tras infinitos tropiezos, se fundó en 1997.

Monumento de La Puerta

Según refieren los cronistas, Juan Vicente Gómez ordenó construir un arco que simboliza la victoria del caudillo en la contienda que sostuvo en diciembre de 1901 contra los generales Luciano Mendoza, Francisco Lutowsky y Francisco Batalla. Ubicado cerca de San Juan de Los Morros, en los límites entre Guárico y Aragua, este monumento inspirado en las puertas de la ciudad mesopotámica de Persépolis fue inaugurado el 22 de diciembre de 1926.

Monumento de San Juan Bautista

Conocida como «Sanjuanote», está en la plaza Bolívar de la ciudad capital, mide casi 20 metros de altura, y fue esculpida por Alejandro Colina y Renzo Bianchi a petición de Juan Vicente Gómez, quien la obsequió al ordenar el traslado de la capital del estado Guárico a San Juan de Los Morros, en 1934.

Casa Amarilla de San Juan

Aunque fue mandada a edificar en 1896 por orden del general Joaquín Crespo, Juan Vicente Gómez ordenó reformarla a su gusto para utilizarla de alojamiento cuando vacacionaba en las aguas termales de San Juan de Los Morros.

Capilla del Ánima del Taguapire

En Guárico también hay turismo de leyenda. Bajo los cimientos de este santuario ubicado cerca de Santa María de Ipire descansan los restos mortales de Francisca Duarte o «Mamá Pancha». Cuenta la leyenda que un llanero se sentó a descansar al pie de un árbol de Taguapire, justo donde estaba enterrada una jornalera del Hato Barrialito. El hombre, desesperado por recuperar su ganado desperdigado, le pidió ayuda ofreciéndole levantar un cercado de palma para que nadie la pisara. El milagro se cumplió, el llanero olvidó su promesa y el ánima se manifestó para recordarle el asunto pendiente. Asustado, el varón cumplió, el pueblo se enteró y, años después, se edificó la Capilla del Ánima del Taguapire.

Santuario del Ánima de Pica Pica

Al borde de la carretera entre Valle de la Pascua y Chaguaramas se construyó este santuario dedicado a José Zambrano quien, según cuenta la leyenda, fue un soldado de la patria o quizás un emisario de correo oral que murió de pie sin descomponerse jamás. Pero un día un campesino comprobó que se trataba de un cuerpo sin vida, casi un espanto, al que le dio cristiana sepultura bajo la sombra del árbol de Pica Pica. Dicen que desde entonces el «Ánima de Pica Pica» concede favores a sus fieles creyentes.

Patrimonio Verde & Natural

Entre mitos y leyendas, el patrimonio religioso, histórico y cultural, y sus amplios espacios naturales para el uso, disfrute y contemplación, es imposible que el estado Guárico pase desapercibido durante un recorrido por el territorio nacional.

Parque Nacional Guatopo

Esta zona que se extiende sobre 92.640 hectáreas de bosque húmedo tropical compartidas con el estado Miranda, fue decretada parque nacional el 28 de marzo de 1958 para proteger los cursos de agua de los ríos Lagartijo, Taguaza, Taguacita y Cuira, y evitar la extracción ilegal de madera. Entre las opciones de turismo ecológico que brindan sus espacios verdes, destacan las instalaciones recreacionales de Agua Blanca, Santa Crucecita y Quebrada de Guatopo, así como la Hacienda La Elvira donde se producía cacao y café en tiempos de Guzmán Blanco. + Info Sobre el Parque Nacioal

Parque Nacional Aguaro-Guariquito

Esta zona que se extiende sobre 585.750 hectáreas al sur del estado Guárico fue declarada parque nacional el 7 de marzo de 1974, con el objetivo de preservar los acuíferos naturales y las nacientes de los ríos Guariquito, Aguaro, Faldisquera, San Bartolo y San José, además del ecosistema que incluye bancos de arena, bajíos, planicies y esteros; o caños, lagunas y morichales, dependiendo de los tiempos de sequía implacable o de los chubascos llaneros que inundan las sabanas. + Info Sobre el Parque Nacioal

Monumento Natural Arístides Rojas

Estas peculiares formaciones geológicas pobladas de bosques y sabanas, conocidas como los Morros de San Juan, fueron decretadas Monumento Natural el 11 de noviembre de 1949 sobre una superficie de 1630 hectáreas. En la cima del morro está ubicado El Faro mandado a construir por Juan Vicente Gómez para orientar a la aviación venezolana de la época. Fue inaugurado el 24 de junio de 1929 y desde entonces es el mirador que dio valor agregado a este patrimonio natural.

Monumento Natural Morros de Macaira

Fue creado el 12 de diciembre de 1978 sobre un área de 99 hectáreas en el Municipio José Tadeo Monagas, para proteger un ecosistema de gran valor ambiental y paisajístico que, entre otras maravillas naturales, incluye tres macizos con numerosas cuevas surcadas por el torrente de agua dulce de los ríos y recónditas cimas verticales.

Monumento Natural Juan Germán Roscio

Está ubicado al norte del territorio guariqueño, tiene una superficie de 8 mil hectáreas con cimas puntiagudas, pendientes marcadas y valles muy estrechos, y fue declarado Monumento Natural el 4 de febrero de 1987 para proteger los nacientes de los ríos que alimentan los embalses que garantizan agua potable en la región. En sus inmediaciones destaca el cerro Platillón, el más elevado de este paraje natural entre cerros y sabanas.

Termas de San Juan de Los Morros

Este manantial de aguas termales de temperatura media de 33,5 °C, se localiza al noreste de San Juan de Los Morros y está rodeado por un bosque seco-tropical de vegetación árida.

Baños termales de Guarumen

Este balneario ubicado en el Municipio Ortiz, a unos 60 Km de la capital guariqueña, es famoso desde 1874 cuando el entonces presidente Antonio Guzmán Blanco ordenó estudiar calidad y propiedades curativas de sus aguas termales.

Balneario Fluvial El Castrero

Cerquita de San Juan de Los Morros, en las faldas del Cerro Platillón, el mayor atractivo turístico de este balneario son sus aguas cristalinas que bajan desde lo más alto de la montaña y los aires frescos que contrastan con el clima de la región.

Petroglifos de Parmana y Escudilla

El turismo arqueológico también tiene cabida en territorio guariqueño, donde el arte rupestre habla de la cotidianidad, costumbres y creencias del habitante aborigen que pobló la zona antes y después de la llegada de los colonizadores.

Sustento Económico

Con la creación de la Corporación Venezolana de Fomento, en 1946, comenzó la explotación de yacimientos petroleros que dieron vida a centros poblados como El Carrizal y El Sombrero. Casi una década después se inició la construcción del embalse de Guárico con 230 km2, obra de ingeniería que mantuvo próspera la actividad agropecuaria de la zona, con la producción de cereales como arroz, maíz y sorgo, y ganado bovino y porcino. Además, el aprovechamiento de especies forestales como aceituno, araguaney, ceiba, cerezo, drago, jobo, puy y saqui-saqui contribuye a mantener la economía regional, así como la explotación de recursos minerales como arenas silíceas, barita, grava, yeso y zinc, entre otros.

Fogón Guariqueño

El «pisillo guariqueño» es uno de los platillos más representativos de la región. Es la fritura de mechas finitas de carne de venado, chigüire o pescado salada y secada al sol, aliñada con ají dulce y ajo machacado, y servida con arepas asadas en el fogón. La palometa frita rebosada en harina, y aderezada con ajo, sal y limón, es otra especialidad de esta región del llano venezolano, así como el pastel de tortuga o morrocoy en tiempos de Semana Santa. Otro plato muy típico es el sancocho de gallina con verduras y abundantes aliños verdes, y el mondongo guariqueño con panza, patas de ganado y mucho jugo de limón.

De Costumbres y Tradiciones

Sin joropo no hay llano, y Guárico no es la excepción. Corridos, galerones, pasajes, golpes y estribillos se cantan y se bailan para animar las fiestas al ritmo de arpa, cuatro y maracas, mientras se zapatea dando giros típicos como el remolino, el «cuartao» y el «toriao».

Danza de La Burriquita

Dicen que esta danza es herencia colonial del Baile de las Vaquillas y los Caballines. El personaje principal representa al mismo tiempo a la burra y al jinete que no para de bailar joropo mientras rebuzna imitando los saltos y respingos propios de estos animales.

El Pájaro Guarandol

Los personajes centrales de esta divertida comparsa que canta y baila, son el pájaro guarandol, el brujo y el cazador. Este último trata de cazar al ave que ruega por su vida y que resucita, si acaso muere, valiéndose de la magia del hechicero.

El Carnaval Turístico del Llano Oriental Venezolano se celebra cada año en Zaraza, mientras que la Feria de San Miguel Arcángel anima las almas de Altagracia de Orituco del 21 de septiembre al 4 de octubre y la Feria de la Candelaria se celebra la primera semana de febrero en la ciudad de Valle de la Pascua.

 

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