Estado Miranda:
Capital Los Teques

Territorio de múltiples facetas

Por su estratégica ubicación, su densidad demográfica y la versatilidad de sus cinco regiones, el estado Miranda es uno de los más trajinados del país

Estado Miranda, Capital Los Teques | Turismo en Venezuela
Turismo Venezuela Adriana Boccalon Varios

Introducción

Militar, político, ideólogo y diplomático. Escritor, humanista, viajero y pensador. Cultísimo, en conclusión. Así fue el caraqueño Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez Espinosa, ilustre personaje de la historia de la emancipación en América. Se codeó con notables del mundo entero como monarcas, reyes y emperadores, y así alimentó su proyecto de vida que afincó en este continente. ¿Su legado? Inmensurable. La frase que antecede a estas líneas es una de sus tantísimas reflexiones. Y, para honrar su memoria, el 23 de diciembre de 1889 el estado Guzmán Blanco cambió de denominación, y pasó a ser estado Miranda en honor a quien los cronistas definen como «el más universal de todos los venezolanos».

El estado Miranda tiene una ubicación privilegiada en la región centro-norte del país. Al norte limita con el estado Vargas, al sur con Guárico, al este con Anzoátegui y el mar Caribe, y al oeste con Distrito Capital y el estado Aragua. Aunque no llega a ocupar el 1% del total del territorio nacional, es el segundo estado más poblado del país, después de Zulia. Tiene 21 municipios y 55 parroquias civiles repartidas en cinco subregiones que son Barlovento, Laderas de la Cordillera del Litoral, Valles del Tuy, Altos Mirandinos y Valle de Caracas. Entre sus principales ciudades destaca Los Teques capital, Guarenas, Guatire, Charallave, Santa Teresa del Tuy, Cúa, Santa Lucía, Higuerote y Río Chico.

Los primitivos habitantes del estado Miranda vivían de las bondades de aquellas tierras de vocación agrícola. Y, con la llegada de los colonos, esta actividad se proyectó especialmente hacia el cultivo de rubros como cacao y café, además de cereales, legumbres, frutas y hortalizas. Lamentablemente, con el transcurrir de las décadas, entre los procesos de industrialización y el aumento de la densidad demográfica, la pérdida de áreas agrícolas en territorio mirandino ha sido considerable. Los Valles del Tuy solía ser una de las zonas más prósperas desde el punto de vista de aprovechamiento agrícola, gracias a la calidad de sus tierras y al caudal del río Tuy, cuyo principal afluente es el Guaire que recorre Caracas.

 
Capital Los Teques

De lo Primitivo a la Colonia

Sobre el territorio del actual estado Miranda, en tiempos remotos, convivían distintos grupos indígenas como Los Caracas y Los Teques, Cumanagotos, Mariches y Quiriquire, Los Guarenas, Charagoto y Arauco. Muchas de estas tribus pertenecían a la familia de Los Caribe y, como el resto de los aborígenes americanos, vivían de la caza, la pesca y la recolección Guaicaipuro fue uno de los más destacados Caciques de la resistencia indígena en la zona. Pero, muy a pesar del carácter guerrero de las primitivas tribus, fue asesinado en 1568 por el entonces alcalde de Caracas. Francisco de Infante.

Los colonizadores se adentraron al valle de Caracas desde la zona costera donde habían establecido plantaciones de cacao. Luego se desplazaron hacia los altos mirandinos, Los Valles del Tuy, Barlovento y también ocuparon las tierras que hoy conocemos como Guatire y Guarenas. Era tentadora la idea de cultivar grandes extensiones de cacao para exportar hacia Cartagena de Indias y el Caribe. Para que la faena agrícola fuera más productiva, trajeron esclavos desde Guinea. Pero, con ellos llegó al territorio una epidemia de viruela que, en apenas tres años, acabó con la vida de más de 20 mil indígenas. Entonces, corría el año 1580.

Diego de Losada había fundado en 1567 la ciudad de Santiago de León de Caracas. Ese fue el punto de partida para el establecimiento de otros pueblos coloniales en las inmediaciones del estado Miranda. San Diego de Los Altos, en 1620, fue la segunda de la lista. Muchos años más tarde, en 1772, los hispanos que habitaban esa localidad se reestablecieron en una aldea prácticamente deshabitada hasta entonces. Y así, el 21 de octubre de 1777, oficialmente pusieron la primera piedra y bautizaron este nuevo centro poblado con el nombre de Los Teques.

 

Gesta ¿Liberadora?

La región mirandina y sus alrededores tuvieron importancia vital antes y después de la lucha por la independencia del país. En este territorio se concentró la mayor riqueza asociada a la producción y el comercio de la agricultura de exportación. Y, a pesar de la merma de la población indígena, la zona concentraba entonces el grueso de la población afrovenezolana del país. El aporte de esta nueva raza a la economía nacional y de exportación era invalorable, pero además, era apetecible. Así fue como la guerra no culminó ni con la firma del acta de independencia en 1811, ni con la victoria patriota de la batalla de Carabobo en 1821.

Los enfrentamientos bélicos azotaron la región muchos años más. Además de la pérdida de vidas humanas, el modelo económico colonial quedó totalmente destruido. Los esclavos saquearon las haciendas y destruyeron los sembradíos. Y así fue como las tierras mirandinas conocieron la ruina, después de haber sido una próspera zona cacaotera. Claro que en el país había otras riquezas como los diamantes y el oro que perseguían conquistadores y piratas venidos de otras fronteras. Pero Venezuela se había empobrecido, la actividad agropecuaria estaba afectada por las guerras, llegaron plagas mortales y el petróleo aún era invisible.

Cerrando capítulo, después de la disolución de la Gran Colombia, en 1830, las provincias de Miranda, Aragua y Guárico formaban parte de la ciudad de Caracas. 1864 fue el año que marcó la pauta para la división territorial por estados. En tierras mirandinas se creó, em 1889, el estado Guzmán Blanco. Apenas un año después, en 1900, Cipriano Castro decreta el cambio de nombre por estado Miranda con Santa Lucía como capital provisional. Este nombramiento duró apenas un año, pues Petare fue su segunda capital hasta 1904, luego Ocumare del Tuy hasta 1927, y desde entonces, por designación de Juan Vicente Gómez, la ciudad de Los Teques es la que lleva esa distinción.

Patrimonio Natural Mirandino

La madre naturaleza ha sido generosa con Venezuela entera, y con el estado Miranda también, pues por estos lugares no faltan opciones para excursionismo y práctica deportiva, como tampoco son escasos los espacios verdes para contemplación, recreación y disfrute de los citadinos y sus invitados. Veamos algunos de los espacios verdes más transitados:

Parque Nacional El Ávila

El Ávila se alza para imprimirle identidad a la ciudad de Caracas. Es su pulmón vegetal, su principal icono natural. Esta magnífica montaña con una superficie de poco más de 81 mil hectáreas, forma parte de la cadena del Litoral de la Cordillera de la Costa de Venezuela. Se extiende a lo largo de la ciudad capital, al sur del estado Vargas y al norte del estado Miranda. Estos espacios verdes fueron decretados como Parque Nacional El Ávila el 12 diciembre 1958, pero el 7 de Mayo de 2010 se renombró como «Parque Nacional Waraira Repano», pues era el nombre que le dieron los aborígenes en épocas primitivas.

Libros enteros podría dedicársele al Parque Nacional El Ávila. Pero en muy breve resumen diríamos que El Ávila, Oriental y Occidental, La Silla de Caracas y el Pico Naiguatá, son las elevaciones más prominentes de esta maravilla natural que, además, alberga amplia variedad de flora y fauna endémica, y tiene un sinfín de alternativas para la contemplación, la recreación y el esparcimiento. Hay senderos autorizados en diferentes rutas de excursionismo para subir la montaña, siempre protegiendo flora y fauna, preferiblemente en grupo y apuntándose, previamente, en algún puesto de guardaparques. Otra alternativa es utilizar las facilidades del Teleférico de Maripérez. + Info Sobre el Parque Nacional

Parque Nacional Guatopo

Esta zona de inmenso valor natural fue decretada parque nacional el 28 de marzo de 1958, con el objetivo de proteger las cuencas hidrográficas de los ríos Lagartijo, Taguaza, Taguacita, Orituco y Cuira, que abastecen de agua a parte de la región central del país. Se extiende sobre 122.464 hectáreas que comparte entre los estados Guárico y Miranda, al sureste de la ciudad de Caracas. Se bautizó con el nombre de Guatopo en honor a los aborígenes que poblaron la zona durante la era colonial. Sus espacios custodian ríos y cascadas, vegetación tropical, bosques húmedos, diversidad de flora y fauna, y un abanico de atractivas opciones para la recreación del visitante.

En el Parque Nacional Guatopo hay senderos de interpretación de naturaleza, se pueden hacer picnic, parrilladas, excursiones, baños de inmersión y hay lugares acondicionados para acampar. Entre los lugares más interesantes para visitar destaca el Trapiche de Agua Blanca construido en 1888 para procesar la caña de azúcar en aquella época, la antigua hacienda cafetalera La Elvira fundada en 1703, el Mirador Príncipe Bernardo desde donde se observa el área boscosa del parque, las áreas recreativas de Santa Crucita y El Lucero, ambas acondicionadas para acampar, y la Quebrada de Guatopo que es un balneario de cascadas rodeado de una variadísima y densa vegetación tropical. + Info Sobre el Parque Nacional

Parque Nacional Macarao

En 1926, el valle de Macarao fue decretado bosque nacional. Históricamente, fue la primera zona protegida del país. Muchos años más tarde, el 5 de diciembre de 1973, sus 15 mil hectáreas fueron decretadas parque nacional, con el objetivo de proteger las cuencas altas de ríos Macarao, San Pedro y Jarillo, que aportan recursos hídricos para proveer de agua a la ciudad Caracas. Ubicado en la región central de la cordillera de la Costa, compartiendo territorio centre Distrito Capital y el estado Miranda, Parque Nacional Macarao tiene vías para vehículos rústicos, así como caminerías y senderos para uso de deportistas, investigadores y excursionistas ecológicos.

Parque Nacional Laguna de Tacarigua

Fue decretado parque nacional el 13 de febrero de 1974. Está ubicado en la región central del litoral barloventeño y se extiende sobre una superficie de 39.100 hectáreas. Tiene bajo su custodia un ecosistema de lagunas y manglares de altísimo valor paisajístico y biológico. Además de manglares y demás especies vegetales típicas de este tipo de escenario natural, es hábitat natural de aves acuáticas, caimanes de la costa y, entre tanto más, tortugas marinas que han encontrado allí el lugar ideal para su faena de reproducción y desove. Hay dos opciones para llegar hasta la playa. Una es alquilar un bote para cruzar la laguna, y la otra es caminar 4 kilómetros sobre una barrera de arena.

Monumento Natural Cueva Alfredo Jahn

Cerquita del pueblo de Birongo, al norte de Barlovento, se localiza este monumento natural que se extiende sobre 58 hectáreas y fue decretado zona protegida el 12 de diciembre de 1978. Aunque popularmente se le conoce como «La Tapa del Cambural», este espacio de gran valor natural lleva, oficialmente, el nombre del naturalista, explorador y científico venezolano Alfredo Jahn. La caverna es una de las más largas del país. Tiene quince entradas que conducen a una serie de galerías y salones con desniveles donde crecen plantas asociadas al bosque húmedo, y la fauna se reduce a insectos, arañas, crustáceos y, entre otras especies, a nutridas colonias de murciélagos.

Monumento Natural Pico Codazzi

Sus 11.850 hectáreas conforman el corredor ecológico que se extiende entre los parques nacionales Henri Pittier y Macarao, sobre los estados Aragua, Vargas y Miranda. Fue declarado monumento natural el 05 de junio de 1991 para proteger el ecosistema natural, donde además nace el río Tuy que abastece, en buena medida, el agua que requiere la región capital. Lleva el nombre del naturalista, cartógrafo y geólogo italiano Agustín Codazzi, quien exploró tierras venezolanas desde 1827. Es una de las montañas más elevadas de la Cordillera de la Costa. Entre sus áreas recreativas destacan Las Cocuizas en Las Delicias, El Polvorín en Turmero, y La Trilla entre las poblaciones de Ocumare y Guamita.

Parque Recreacional Cuevas del Indio

No es ni parque nacional, ni monumento natural, pero vale la pena mencionarlo porque es el único espacio recreacional ubicado en la región capital, donde el visitante puede practicar escalada deportiva con instructores en más de 100 rutas con distintos niveles de dificultad, de martes a domingo, entre 8:30 am y 5:00 pm. Las Cuevas del Indio están ubicadas en el municipio El Hatillo del estado Miranda, vía hacia el Cementerio del Este, en el sector La Guairita. Relatan algunos cronistas que en estos espacios que extienden sobre poco más de 37 hectáreas, no solo se han encontrado especies de minerales y restos de animales antiquísimos, sino vestigios de prácticas rituales en honor a la diosa María Lionza.

Lo Mejor del Folclore Local

Las expresiones musicales y las celebraciones populares son variadísimas en Miranda. Los famosos tambores barloventeños son elaborados con madera de árboles como aguacate y piel de pereza, y pueden ser redondos, mina, cumaco o «culo e’ puya». Cada uno tiene un sonido peculiar y suele tocarse acompañado por un par de maracas y el arpa mirandina de 36 cuerdas. Por otra parte, la versatilidad del «joropo tuyero», autóctono de los Valles del Tuy, incluye golpes, resbalosas, pajarillos, yaguazos, pasajes y guabinas. Arpa y maracas siempre hacen acto de presencia a la hora de una fiesta animada a punta de joropo. Pero, echemos un vistazo a los festejos más tradicionales de las tierras mirandinas.

Diablos Danzantes de Yare

Yare fue uno de los caciques que, junto a Guaicaipuro, lideró la resistencia indígena en la región. Así, los Diablos Danzantes de Yare es un festejo que nació en el territorio mirandino durante la época colonial. No todos los historiadores coinciden en la fecha, pero la mayoría de los cronistas apuntan que la primera edición de esta colorida expresión del folclore venezolano, tuvo lugar en el año 1747.

Palmeros de Chacao

Es muy emotivo observar a los palmeros bajar del cerro El Ávila cargando un puño de hojas de Palma Real en vísperas del Domingo de Ramos, en Semana Santa. Esta tradición data del año 1770. Según la versión de los cronistas, todo comenzó cuando José Antonio Mohedano, párroco de Chacao, le pidió a Dios que erradicara la epidemia de fiebre amarilla y, para que escuchara su súplica, le ofreció mandar a bajar las palmas para hacer cruces, bendecirlas y colocarlas a modo de protección en todas las casas de la comunidad.

Parranda de San Pedro

Esta festividad religiosa es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO desde el 5 de diciembre de 2013. Se celebra los días 28 y 29 de junio en Guatire, Guarenas y San Pedro de Los Altos. También tiene su origen en la época colonial. Los principales personajes de esta fiesta callejera son los parranderos vestidos con levita y pumpá, los tucusitos que son dos niños vestidos como arlequines, y María Ignacia, un hombre vestido de mujer, que lleva en brazos una muñeca de trapo llamada Rosa Ignacia. Todo comienza con la Santa Misa y desde el templo sale la comparsa a pasear al Santo por las calles del pueblo.

Fiesta de la Cruz de Mayo

A la madre Naturaleza hay que agradecerle sus bondades, y de eso trata la fiesta de la Cruz de Mayo que se celebra en muchísimas regiones del país, incluyendo algunas localidades del estado Miranda como, por ejemplo, Barlovento. A inicios del mes de mayo se construye una cruz de madera, y se decora con alegres flores de todos los colores. Con este ritual se le da la bienvenida a la llegada de las lluvias y al próximo tiempo de cosechas.

Los tambores de Curiepe

¡O las fiestas de San Juan Bautista! El repicar de los tambores se inicia la víspera del Día de San Juan. Desde el 23 de junio en la tarde hay un abreboca que anima al pueblo entero, y los creyentes salen a la calle a venerar al santo, mientras bailan hasta el amanecer. Pero, no solo en Curiepe celebran esta fiesta religiosa. También se unen al jolgorio otras poblaciones como Barlovento, Caucagua y Río Chico, Guarenas y Guatire, Santa Lucía, Ocumare del Tuy y Cúa, por solo mencionar algunas.

Fiestas de San Antonio de Padua

San Antonio de Padua es el patrón de San Antonio de Los Altos, donde es fervorosamente venerado por sus pobladores cada 13 de junio. Dicen que este santo es tan milagroso que no solo ayuda a encontrar objetos perdidos, sino que les consigue novio a las fieles creyentes que así se lo piden con Fe.

Fogón Mirandino

Como en cualquier lugar del territorio venezolano, también en el estado Miranda, comer es un placer. Cada región tiene sus especialidades para deleitar desde el más sencillo hasta el más exigente paladar.

Por ejemplo, en Los Teques son famosos los golfeados y las cachapas con queso de mano. En la región costera, por ejemplo Barlovento, el lebranche asado en varas de mangle es una delicia muy solicitada, así como el pescado frito o un buen plato de sancocho. Y, hacia los lados de la montaña donde se encuentra la Colonia Tovar, las salchichas alemanas acompañadas con papas y repollo agrio es la opción tradicional.

La gastronomía mirandina utiliza los mismos ingredientes para diferentes recetas. Por ejemplo, los «facundos» son bollitos alargados de cambur, coco y papelón; los besitos de coco también se endulzan con papelón. La «cafuga» es una preparación a base de plátano maduro, coco, papelón, topocho y aliño, mientras el «fufú» es una especie de arepa aliñada de plátano verde, coco y papelón.

Un buen plato de mondongo acompañado de casabe es muy tentador. También el pastel de plátano con coco, las empanadas de harina de maíz rellenas de pescado, queso o carne y la mazamorra maíz.

La oferta para beber incluye la «cacona» de leche de maíz, el «berengue» o tisana a base de titiaro maduro y leche de coco. Y, si hablamos de postres, hay mucho para escoger. Arroz con leche, suspiros, catalinas, majarete de maíz, conserva de coco, y torrejas de harina de trigo y azúcar, entre tanto más.

 

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